Bochas - El cerrense Guillermo Urra falleció en las últimas horas.
Diciembre 16, 2022
El renombrado bochófilo de 53 años, con pasado en la Asociación Saavedrense, mas precisamente Atlético Saavedra, Sociedad Italiana y Unión de Tornquist, con mas de 40 años afiliado a la Asociación Bahiense, falleció en la mañana del viernes ya que su corazón no resistió a una operación programada de cadera.
"Soy criado en el campo, donde se estilaba organizar las yerras. El que venía temprano ayudaba a pialar y capar los terneros, después se preparaba el asado y por la tarde había juego de taba, paso inglés y bochas".
Fue la última frase del querido Guillermo Urra en una nota que le hizo La Nueva en 2021. Su luz se apagó esta mañana -a los 53 años- porque su corazón no resistió a una operación programada de cadera.
El "Guille" o el "Gordo", como le decían sus amigos y allegados, tenía precisamente un corazón noble; era de esas personas con la que daba gusto dialogar. Y también un gran jugador de bochas, de esos que siguieron el legado familiar -lo heredó de su padre Ricardo- y supieron trasladarlo a su propio rebaño, porque su hijo, Gabriel, también siguió sus pasos.
Guille tenía pasión por el campo, los animales, las carneadas, el folklore y las bochas.
"En el campo teníamos una cancha para practicar, tirar bochazos. Eran de plástico, que venían de descarte porque se habían cachado. En esas reuniones había diversión y trabajo, eran muy familiares. El campo está a 15 kilómetros de Cerri. De joven era flaco, tenía 19 años y me levantaba a las 3 para ordeñar las vacas, andaba todo el día recorriendo potreros y por la noche me iba a jugar a las bochas. Terminaba fundido, jajaja", contó en aquella nota.
Jugó 42 años a la Asociación Bahiense de Bochas. Se inició a los 11 años -el 5 de mayo de 1980-, en Noroeste
"Era el club viejo de calle Don Bosco, en un oficial de tríos de menores. Dos años después me fui a 9 de Julio con mi papá (Ricardo). Y ahí jugué con 'Barrilete' Guillermo Fabiani y Pablo Spurio. También lo hacía en mayores en segunda, tercera y cuarta", recordó.
En 1987, en el club General Cerri, con su padre y el "Pato" Jorge Visani ganó el torneo de Parejas y al año siguiente el de tríos, en Bella Vista, que había armado las canchas en un gimnasio que tenía en calle Rincón.
“Me había tocado la colimba: marina. Por un problema de columna me pasaron a reserva, y con los meses salí de baja. Faltaba un partido para terminar la primera rueda y el puntero de nuestro equipo era Héctor Salvi. Jugué en segunda un par de partidos y era suplente en Primera. En el segundo cotejo de la segunda rueda entré por Salvi y no salí más", contó.
“Entre 20 equipos de Primera clasificamos al cuadrangular final. Vencimos a Catamarca (Laina, Tello y "Coco" Peralta), Independiente ("Moncho" Dupak, Luque y Daniele) y Tiro Federal (Néstor Arce, César Colantonio y Luis Vidili). La final se la ganamos a Tiro, por 18 a 17, en un verdadero partidazo. Había dos tribunas llenas, unas 1.200 personas en la cancha. Terrible...", señaló.
En General Cerri, el club de su vida, estuvo hasta 1997 -en el '94 perdió una final de tríos contra Villa Mitre-, y luego jugó en Atlético Saavedra, Alem -dos veces-, Villa Ressia, otra vez Cerri, Sociedad Italiana y Unión de Tornquist (dos veces); La Armonía, donde fue campeón (foto) en 2007 con su hermano Juan Pablo y el "Pochi" Juan Carlos Gómez, Aldea Romana y Río de la Plata.
"En 2015 Cerri se fue a la B. El 'Pato' Visani me llama para que le de una mano. En el club estaba Néstor Morán y lo sumamos a Guillermo Bertolli, mi cuñado. Desde entonces sigo ahí y ya no creo que me vaya porque no tengo ganas de moverme, jajaja".
"En 2018, con Morán y Bertolli jugamos y perdimos la final de torneo Apertura con Barrio Hospital. Lo que nunca pude jugar fue una final Individual. Lo más cercano fue un tercer puesto en 2000, cuando ganó el "Chiche" (Juan Carlos Hutchinson).
Guillermo también integró el seleccionado de Bahía Blanca en varias ocasiones.
Este año llegó a disputar en cuadrangular final Individual y el de tríos con Rodrigo Hag y Néstor Morán.
A Guille lo recordarán siempre -su madre Silvia y su hermana Cecilia, además de Juan Pablo, Mariela y sus hijos Gabriel y Juliana, entre otros- por su calidez humana; y los jugadores -compañeros y rivales- por haber sido un jugador siempre correcto y respetuoso dentro de una cancha.
Ahora, seguramente, estará reunido en el cielo con su papá Ricardo y su cuñado (Guillermo Bertolli) organizando un partidito para el fin de semana.
Sus restos están siendo velados en Mitre 468 de Bahía Blanca y serán inhumados el día sábado.
fuente y foto: www.lanueva.com
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